Defendamos la división de poderes

En los últimos días hemos visto ejemplos de división de poderes. De cómo la ley se impone y se evitan decisiones poco acertadas

Por Karen Quiroga Anguiano*

La división de poderes, base de nuestro sistema político, tiene como función evitar la concentración de poder en una persona, por eso es fundamental la defensa de su existencia, pero sobre todo de su autonomía. Es gracias a esa división que se han logrado frenar los anhelos autoritarios de más de un gobierno.

Esta defensa no ha variado en los últimos meses, pues si bien tuvimos un cambio de partido en el gobierno, el régimen político no se transformó. Quienes hoy forman parte de ese gobierno, vienen de escuela priista o están acostumbrados al “sí, señor”.

La Ciudad de México, como el país, no es ajena a esas tentaciones que ocasionan que un partido tenga la mayoría necesaria para gobernar y modificar leyes, pero en ocasiones esa división prácticamente desaparece para estar a la orden del gobernante en turno y no de la nación.

Vale la pena hablar del tema porque en los últimos días hemos visto ejemplos de esa división de poderes. De cómo la ley se impone y se evitan decisiones poco acertadas.

Hace unos días nos enteramos que organizaciones de mujeres promovieron un amparo ante un juez federal para pedir se active la Alerta de Violencia de Género (AVG) en la ciudad, una demanda que tiene casi dos años que se presentó a la Secretaría de Gobernación y que se ha negado a las mujeres. El juez les dio la razón y otorgó el amparo, pero en el gobierno ya idearon una estrategia para esquivar la resolución.

Después escuchamos a una jefa de Gobierno insensible al problema de los feminicidios, una crisis que, de acuerdo con cifras oficiales, deja a 10 víctimas diarias. Justo un día antes de acudir al Congreso a presentar su informe de actividades, afirmó que no acataría la resolución y frente a los diputados lo reiteró.

La actuación del juez que ordenó a la Comisión Nacional de Violencia contra las Mujeres emitir la AVG, demostró la importancia que tiene el Poder Judicial cuando es autónomo y no se somete a la voluntad política o capricho de un gobernante.

Con esa resolución, el juez también demostró que ahí donde falla un gobernante, la ley se impone en beneficio de la sociedad, como sucede en el caso de los feminicidios en CDMX.

El gobierno anunció que pedirá una rectificación al amparo, que, si bien es derecho de la autoridad, es una estrategia que a todas luces busca retrasar o, peor aún, modificar el sentido inicial del ordenamiento.

Porque esa acción también la hemos visto en los amparos promovidos por la construcción del nuevo aeropuerto, donde comunidades enteras han hecho uso de los instrumentos que la ley ofrece y se les ha dado la razón.

Otro caso donde se ha estado a la altura tiene que ver con la resolución que emitió el Tribunal Electoral de Baja California dando la razón a quienes aseguran que el gobierno de Jaime Bonilla sólo debe ser por dos años y no por cinco como pretende.

Esos casos valen oro en un país donde si bien una mayoría votó por un partido, no significa que tenga carta abierta para hacer y deshacer instituciones que han contribuido a la democracia que hoy tenemos. Democracia que se le debe a hombres y mujeres de diversos partidos.


*Karen Quiroga Anguiano / integrante de la Dirección Nacional Extraordinaria del PRD



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