AMLO: El perfil criminológico

Mariana Guerrero (criminóloga-criminalista) nos describe el perfil criminológico de Andrés Manuel López Obrador, presidente de México.

Por Mariana Guerrero*

La peligrosidad del individuo y su capacidad destructiva, se ven incrementadas con los medios de los que se allega para llevar a cabo sus planes, esos que han surgido de la rabia y la venganza. Moderar su comportamiento, poner límites a su desfachatez no es algo que siquiera le haya pasado por la mente.

Durante sus años en campaña se comentó de AMLO que era un populista dicharachero y quizá hasta inofensivo, podría apostar que hubo personajes incluso de la política, que considerarían que, debido a una vida de fracasos políticos, este personaje ni siquiera llegaría a obtener un puesto en la administración federal debido a su obvia ignorancia en el tema económico, y siendo realistas en todos los rubros.

Le han llamado loco, esquizofrénico, anciano con demencia senil, sociópata, entre otros calificativos, que lejos de endilgarle la responsabilidad debida, lo justifican.

Un estudio preliminar de los trastornos reales que lo identifican sería claramente aquel que lo caracteriza como Antisocial de la Personalidad que comienza en la infancia o principios de la adolescencia, los rasgos distintivos del TPA son: 

Patrón dominante de inatención y vulneración de los derechos de los demás.

Este rasgo tan significativo se hace manifiesto no sólo en el dejar de cumplir con sus obligaciones sino en el hecho de que como jefe de Estado ha generado un caos impresionante sin pensar en las afectaciones a los mexicanos. El hecho de no pensar en las garantías de los demás lo lleva a convertirse incluso en un sádico mental y no sería el único, debido a que en la historia de la humanidad, otros políticos como Joseph Stalin causaba terror incluso a los de su equipo, era capaz de invitar a cenar a los objetivos de su diversión, hacerlos arrestar y hacerse el sorprendido, esta práctica incluía a los familiares, podía encerrarlos durante años, sacarlos de la cárcel y colocarlos en puestos de alto prestigio, generada esa seguridad, los mandaba fusilar acusándolos de traición, en quien actualmente detenta el poder, podemos mencionar el caso de René Bejarano o de „Juanito‟ quien en muchas ocasiones denunció el acoso del que era o es víctima.

Incumplimiento de las normas sociales respecto a los comportamientos legales que se manifiesta por acciones repetidas que son motivo de detención.

Este individuo, al igual que otros famosos delincuentes, ha generado una cortina de humo alrededor suyo, lo que nos deja ver su capacidad de manipulación, y con ello, el grado de peligrosidad, no ha sido detenido, precisamente porque antes que participar directamente en los actos constitutivos de delito, logra convencer a sus seguidores de hacerlo. El caso más claro ejemplo es el de la Familia Manson.

– Engaño, que se manifiesta por mentiras repetidas, utilización de alias o estafa para provecho o placer personal. 

El “yo tengo otros datos” de este sujeto, es en realidad la herramienta principal de su engaño, ha creado un pensamiento colectivo debido a que permanece mucho tiempo presente, las dos o más horas de odio en las que reparte apodos al por mayor, y ataca desde el puesto de poder que le han brindado es un arma que no dejará de utilizar, purga el lenguaje a modo porque sabe el grado de influencia que tiene, lo que le genera un placer que no le daría por ejemplo una relación interpersonal ni siquiera con sus más allegados, colocar apodos a los que llama adversarios, es con el fin explícito de despersonalizarlos, así convencerá a quienes le siguen, que aquellos no son personas, por ende, será más fácil destruirlos.

-Impulsividad o fracaso para planear con antelación.

Errar y victimizarse será siempre la mejor defensa del antisocial, viven creyendo que la vida es injusta y que tienen derecho a denostar. Este individuo es el mártir de su historia, cada situación la hará suya para resaltar.

Irritabilidad y agresividad: El único remedio que este hombre ha usado para la resolución de problemas, a sus seguidores dirá que no quisieron negociar, y a sus „adversarios‟ señalará que sus defendidos no negocian con corruptos, el discurso justifica sus insultos y las burlas a quienes dicho sea de paso, mantienen el nivel de vida al mismo gobierno, con ello me refiero a la sociedad que padece lo tóxico de un individuo como él, es un patrón repetido desde su adolescencia. Testimonios abundan y a pesar de que hay evidencia en video ya eliminados de plataformas como YouTube, sobra en redes la información necesaria para poder documentarlo, el de mayor riqueza en datos, es un reportaje realizado por el programa Punto de Partida denominado Andrés. Manuel López Obrador: la biografía.

  • Muestran una despreocupación imprudente por su seguridad o la de los demás. No viaja en vuelos comerciales para estar cerca del pueblo o por ahorro, le gusta molestar, hacerse notar, comparte este rasgo con el Trastorno Histriónico de la personalidad, sueña con fama, siempre lo hizo, para nadie es un secreto que confesó su anhelo de ser uno de los mejores presidentes de la historia, el siente la necesidad del reconocimiento, lo cierto es que en el fondo, lo aqueja un sentimiento de nimiedad personal, sabe que realmente no es lo que cree, que el resto se da cuenta, pero en el caso de este tipo de personas, prefiere aislarse entre las masas donde lo aceptan, o cree que lo aceptan como es. Asesino en serie que comparte este rasgo es Dennis Rader, su necesidad de llamar la atención, fue precisamente lo que le llevó a caer preso.

Tienden a ser continua y extremadamente irresponsables. Este comportamiento suele notarse en el trabajo, puede indicarse por períodos significativos de desempleo aun teniendo oportunidades de trabajar, o por el abandono de varios trabajos sin tener planes realistas para conseguir otro. –La irresponsabilidad Considero innecesario colocar un ejemplo en este aspecto.

 –Tienen pocos o nulos remordimientos por las consecuencias de sus actos. Pueden ser indiferentes o dar justificaciones superficiales por haber ofendido, maltratado o robado a alguien. Una de las realidades de un sujeto como este, al frente de un gobierno como México, es en extremo peligroso, debido a la débil situación en el tema de inseguridad, no sólo es incapaz de mostrar empatía, sino que usará, como ya lo ha hecho, de trampolín para elevar su imagen, aparte de ello, no realizará las acciones que corresponden a un gobernante porque simplemente no le redituará en sensaciones de placer para sí mismo. Es un personaje de instintos completamente atávicos. 

  • Estas personas pueden culpar a las víctimas por ser tontos o débiles y merecer su mala suerte, minimizan las consecuencias desagradables de sus actos o, únicamente demuestran una completa indiferencia. 

En general, no dan ninguna compensación ni resarcen a nadie por su comportamiento. El caso más reciente puede ser el caso Lebarón, prácticamente aseguró que era necesario que estos eventos pasaran para que se vieran los resultados de sus estrategias, que por cierto nadie ve. Acto seguido empezó a hablar de sus niveles de popularidad. No es insensibilidad sino una forma de vida, es un manipulador que se siente salvador, pero, únicamente para utilizar a todos aquellos que lo permitan, realmente el culpable no será él, sino quienes han decidido seguirlo.

Rasgos compartidos con otros trastornos

-Estos sujetos también pueden ser irresponsables y explotadores en sus relaciones sexuales. Pueden tener una historia de muchos acompañantes sexuales y no haber tenido nunca una relación monógama duradera. 

Los sujetos con este trastorno suelen compartir frecuentemente rasgos que cumplen los criterios para otros trastornos de la personalidad, en especial los trastornos límite, histriónico y narcisista. 

Narcisista: Comparten la tendencia a ser duros, poco sinceros, superficiales, explotadores y poco empáticos.

Histriónico: Se manejan con la misma impulsividad, son superficiales, buscadores de sensaciones, imprudentes, seductores y manipuladores.

Límite o Border: Los sujetos con trastornos Histriónico y Límite de la personalidad son manipuladores para obtener atención, mientras que los sujetos con TPA son manipuladores para sacar un provecho, lograr poder u otra gratificación material, se siente abandonado o traicionado en todo momento, por eso no escucha es capaz de amar y odiar a los cinco minutos sino obtiene lo que desea de quienes estén cerca. Suelen tener sentimientos crónicos de vacío, ira inapropiada e intensa o dificultades para controlarla.

Paranoide: Con pocas o ninguna prueba, tienen base suficiente para sospechar que los demás están urdiendo algún complot en su contra y que pueden ser atacados en cualquier momento, de repente y sin ninguna razón. Frecuentemente, sin que haya prueba objetiva de ello, sienten que han sido ofendidos profunda e irreversiblemente por otra persona o personas.

Alberga rencores durante mucho tiempo, por ejemplo, no olvida los insultos, injurias o desprecios, percibe ataques a su persona o a su reputación que no son aparentes para los demás y está predispuesto a reaccionar con ira o a contraatacar.

Curso del trastorno

No hay como tal, un trastorno de personalidad puro, es un diagnóstico  de Trastorno de la Personalidad No Especificado porque comparte en buena medida, rasgos con todos los trastorno del Grupo B del Manual de Enfermedades Mentales (DSM-V) El Trastorno Antisocial de la Personalidad tiene un curso crónico, pero puede hacerse menos manifiesto o remitir a medida que el sujeto se va haciendo mayor, y sobre este punto es que comparo al ejecutivo con un personaje verdaderamente maligno, Charles Manson no dejó de representar un peligro para la sociedad a pesar de la edad, con más de 70 años, siguió apelando a una libertad condicional y le fue negada.

Políticos sádicos

Los peligrosos rasgos que conforman el perfil de este político no es nuevo, Stalin, Himmler y Hitler recurrieron al poder para saciar su sed de hacer daño, para ellos no basta destruir una vida como lo haría un asesino en serie o una pareja a la que le gusta agredir a su cónyuge, para el político no es suficiente, una vez que se entronan en el poder, su capacidad destructiva se incrementará y no dudarán en ejercerla lo que place al sádico es mostrar que es él quien manda, lo notamos a diario cuando exhibe ese poder en las mañanas y en cada espacio público donde muestra de lo que es capaz de hacer. Sobre la capacidad de dominio que puede tener este tipo de personas sobre las masas, se explica un poco de sus estrategias el siguiente texto “una sociedad basada en el poder abusivo muestra también otros rasgos predecibles, el trato del sádico tiende a debilitar la independencia, la integridad, la facultad de crítica y la fecundidad de quienes le están sometidos. Esto no significa que no los llene de todo tipo de diversiones y estimulaciones (se vuelve temporal, cuando ya no alcancen los recursos), pero sólo de las que restringen el desarrollo de la personalidad y no las que lo favorecen”.

La descripción de personajes como Albert Krebs sobre la personalidad de Heinrich Himmler quien en 1929, sería uno de los más grandes ejecutores del régimen nazi, “tiene un parloteo estúpido y fundamentalmente horro de sentido con que me interrumpía todo el tiempo, su conversación es una mezcolanza especial de fanfarronería marcial, y celosa profetización de predicador sectario”.

Tenía una relación de dependencia con la figura materna, ya en la escuela, separado del hogar escribía por lo menos tres veces por semana, recriminando siempre la falta de respuestas.

Comparándolo con el sujeto de nuestro estudio, hago énfasis en el tipo de lazo que lo une con su familia, no es común, en ninguna entrevista, escucharlo hablar de su padre, sus comentarios siempre se han centrado en la madre.

Hay poco material sobre ella como madre, se sabe que era sobre protectora, permisiva, fue ella quien siempre dio la cara y lo justificaba, a pesar de ello, sabía quién era y de lo que era capaz, en voz de este individuo, la madre lo visitó en algunas ocasiones en la universidad para comprobar que efectivamente estaba asistiendo, pero jamás menciona al padre.

En todas las culturas, sea cual sea, la imagen paterna representa la autoridad, el desarrollo integral de cada persona se ve influenciado por el mando que el padre ejerce sobre su educación, cuando no ocurre así, algo se ha roto en la formación, esto no quiere decir que únicamente quien engendra sea quien defina el comportamiento futuro de un niño, abuelos, tíos, incluso los buenos padrastros podrían desempeñar un excelente papel.

No tenerlo, deja una sensación de vacío en el ser humano insustituible y una herida que se mostrará sin duda alguna en su trato con los demás siendo ya adulto. En el caso que nos ocupa, cito a José Martín Amenábar hablando de personajes violentos ubicados en el poder, sea cual sea el nivel y el por qué siempre necesita un enemigo al frente, y si no lo tiene, lo sacará de donde sea: “El enemigo cumple una función redentora, de limpiar o absorber los „pecados‟ de la gente con quien entra en contacto o con quien está en relación, otorga al que lo ataca la ilusión narcisista de sentirse superior, bueno, libre de responsabilidades y culpas. Es precisamente el enemigo, a quien recurrimos para desahogarnos desaforadamente para que nos libere de nosotros mismos, es él quien finalmente sufre nuestros ataques más fuertes mientras que el amigo nos exige que lo soportemos. El enemigo se convierte en la válvula de escape para poder arrojar fuera de nosotros mismos aquellos aspectos que por momentos nos sobrepasan y no podemos elaborar.

Para ciertas personas, se hace imposible vivir de manera continuada sin el enemigo, lo necesitan para poder nombrarse en su contra, dependen de él para asumirse en la imagen idealizada que sueñan. Es por eso que la ausencia, aunque sea temporal, del enemigo, puede resultar intolerable, desorganizador, buscándose con urgencia su regreso o sustitución”. La realidad es que este tipo de sujetos deben impregnar su propio dolor en todos aquellos que tienen cerca, cualquiera es un objetivo para descargar su ira y sobre todo su frustración el enemigo real es él mismo, lo reflejan en otros porque se tienen terror, saben que son seres desadaptados sociales ejerciendo una venganza sin sentido, pero ese conocimiento no los hará detenerse, siempre justificarán sus actos por más deleznable que sean. La siguiente descripción es el retrato exacto de quien en la actualidad detenta el mayor poder en el país, el de un jefe de estado.

Continua Amenábar “el sujeto violento es intolerante, dogmático, se cree en posesión de la razón, la verdad, la cual, desde su punto de vista, debería ser entendida, aceptada y compartida por la gente; por tanto en una especie de misión mesiánica, se dedica a trasmitir la „verdad’ de modo que aquel que la ignorara, tendría que ser adiestrado, incluso castigado, para ser merecedor y descubridor de ella. El otro, sin tener derecho a rechazar aquello que se le estaría dando a conocer, se constituiría en tal caso, en el reverso de „la verdad‟, en el agente contaminante e impuro que debería domeñarse, limpiarse o purificarse. El sujeto violento se guía por un discurso plagado de convicciones incuestionables acerca de otros y de sí mismo, dictando quién es quién y cómo debería de comportarse, un discurso, pues, cerrado, acabado, totalizador, a partir del cual pretende hacer tambalear la personalidad de la víctima hasta el punto en que esta se asuma culpable por ser quien es y por sentir lo que siente. A fin de cuentas el sujeto violento está convocado a colonizar la mente del otro, por lo que no desistirá de su empeño hasta convencerle, por las buenas o por las malas, a la víctima, de que su único y mejor destino es dejarse hacer, convertirse en recipiente de quien supuestamente detenta „la verdad‟.

El sujeto violento se propone construir, después de destruir el psiquismo del otro. Pretende alzarse como autoridad para el otro. Si logra su propósito, si llega a debilitar y anular el discurso del otro para imponerle el suyo, la víctima ya no tiene escapatoria, lo es por invasión mental, pasando a ser, lo que el victimario dice que es”.

La labor del violento que hoy detenta el poder no es de ahora, debemos entender que los años en los que ha difundido su discurso tuvo el fin que tiene ahora, mostrar, como el sádico mental que es, su poder sobre los que ahora considera débiles, enemigos a los que debe aplastar. No puede existir en la mente de los cautos, la posibilidad de que cambie de parecer, no lo hará, no está en su naturaleza dejar en manos de alguien más el poder que le embriaga pero que sobre todo, le permite hacer y deshacer a su antojo, al final del día, controla a través de los medios, la realidad y la vida de millones de mexicanos.

El perfil criminológico, es la psicología de la investigación criminal, el campo en que este desarrolla sus actividades, todo ello se localiza en el mapa mental de éste, quien ahora es el objetivo del estudio, sabe a dónde ir, jamás asistirá donde se nota su nimia personalidad, su ignorancia y su incapacidad e dominio propio, no busca las zonas indígenas por empatía sino porque así se puede colocar encima, en un espacio de empoderamiento sin ser cuestionado. 

México se ha convertido para mi, en el escenario de hechos en el que la víctima puede ser cualquiera. El ejecutivo no siente, mentir no le importa y tampoco le asusta ser descubierto, le divierte, le emociona que lo „atrapen‟ porque tendrá un discurso para adaptarlo y sabe que sus colonizados no se darán cuenta de ello.

Disfruta el caos que genera, puede burlarse de saber que es el centro de atención, esta conducta la desarrolló desde la pre-adolescencia, sino hay una desgracia, la generará sin duda alguna para mantenerse en el foco de los medios. La comparación con Manson y la secta creada y dominada al cien por ciento por él, es debido a que fueron los protagonistas de un mismo discurso destructivo, Charles contaminó con sus ideas, creó una lucha apocalíptica que venía y se hizo presentar como el elegido para salvar a quienes le seguían, al igual que López, los aisló y los mantenía distraídos con drogas, a los hombres les ofrecía mujeres, las repartía como una propiedad y ellas mismas aceptaban. Esta guerra venidera que Manson llamaba Helter Skelter no ocurría y decidió empezarla, llamó a sus seguidores para asesinar a los que según Charles, organizaban esta lucha racial, personas de negocios y dinero, personajes famosos a los que asesinaron de manera sádica, incluida una mujer embarazada, para ello, se aseguró que todos sus seguidores participarán, se mancharan las manos de sangre. La historia acabó de manera trágica, las mujeres más cercanas a Charles y los hombres, fueron arrestados, días después él mismo. Nunca salió de la cárcel, lo solicitó en varias ocasiones. Para enderezar la conducta después de los actos en los que incurrió, no hay tratamiento eficaz, más que ser recluido en una unidad de seguridad con reglas muy estrictas.

La peligrosidad en el perfil de un personaje tan básico como lo fue Manson debe multiplicarse por mucho cuando se trata de alguien como López Obrador, el primero nunca tuvo ni el poder ni el dinero que tiene el presidente de un país, eso debe hacer reflexionar a la ciudadanía, a partidos políticos de oposición pero sobre todo, a los medios de comunicación que con complicidad descarada, participan en la diseminación de un mensaje que puede, sin duda alguna, destruir la vida social de todos quienes habitamos esta nación, evidentemente no están pensando en las generaciones venideras a las que están alimentando de la ideas de desprecio y odio hacia los suyos.


Mariana Guerrero, criminóloga-criminalista (@MarianG1979 )



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